Rutinas, periodicidad y pruebas eléctricas que evitan paros no programados en subestaciones de transmisión.
El mantenimiento preventivo en subestaciones de alta tensión no es un gasto: es la diferencia entre una parada programada de cuatro horas y una falla catastrófica que deja fuera de servicio a toda una línea de producción.
Un programa sólido parte de un inventario técnico de cada activo —interruptores de potencia, transformadores, cuchillas tripolares y pararrayos— con su historial de operación, número de maniobras y condiciones ambientales de sitio.
Las pruebas mínimas recomendadas incluyen resistencia de aislamiento, factor de potencia de aislamientos, tiempos de operación de interruptores, análisis cromatográfico de gases disueltos en aceite y termografía bajo carga.
Recomendamos ciclos semestrales de inspección visual y termográfica, y ciclos anuales de pruebas eléctricas completas. En ambientes con alta contaminación salina o polvo mineral, el ciclo de limpieza de aisladores debe acortarse.
Nuestro equipo técnico acompaña la especificación de refacciones y equipos de reemplazo para que cada intervención cumpla el marco normativo aplicable.
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